2,83 segundos fue la barrera que, durante mucho tiempo, no podía ser superada en cuestión de aceleraciones desde cero hasta cien kilómetros por hora. Incluso hoy en día rebajarla exige una serie de concesiones y técnicas que no suelen casar muy bien con coches de producción de uso común. Dedicamos este vídeo de técnica y física básica a descubrir por qué es tan complicado superar esta cifra concreta.